EL DÍA DE LOS MUERTOS

EL DÍA DE LOS MUERTOS

El culto a los muertos es un rasgo que aparece en todos los pueblos, su celebración nos presenta una rica gama de actividades, ritos, ceremonias, costumbres y creencias que se practican y aparecen en casi todas las ciudades, pueblos y rancherías del territorio nacional.

En todo  nuestro país, entre las poblaciones citadinas, indígenas y campesina existe la creencia de que todos los difuntos tienen permiso para visitar a sus seres queridos de este mundo y el día destinado a este regreso deben ser  celebrados los que con anterioridad partieron, por lo cual estos se disponen a recibirlos dignamente.  Los preparativos para la fiesta dan comienzo desde antes del día 28 de octubre, en que los panaderos del lugar empiezan a preparar el llamado “PAN DE MUERTOS” que es básicamente de dos tipos: las hojaldras (de dulce) y las figuras de animalitos o muñequitos de sal.

El día 28 de octubre las personas que tienen familiares muertos en accidente ponen flores de muerto y una veladora en el altar familiar o en una mesa y el día 30 también una veladora y flores blancas para los niños que murieron sin ser bautizados a los que llaman “LIMBOS”, y para preparar el lugar a donde han de llegar a tomar “SUS OFRENDAS” los muertos, se levanta previamente un altar, cuya base es casi siempre una mesa sobre la cual se coloca el mejor mantel o papel de china picado que servirá de asiento a la comida preferida del difunto: Pan de Muerto, frutas, tamales, mole, calabacitas, pulque o cualquier otra bebida que fue de su predilección.

El día 31 de octubre, a las tres de la tarde, se pone la ofrenda para los “CHIQUITOS” generalmente en la repisa del altar familiar, allí colocan panes pequeños que compran en los mercados, tales como “HOJALDRITAS”, “ROSQUETITOS”, “ENCALADITAS” y “PEZUÑITAS”, una o dos veladoras, flores de muerto y dos o tres platos de dulce ya sea de arroz con leche, dulce de calabaza o de camote. 

Antiguamente las campanas de la iglesia de los diferentes lugares, empezaban a repicar a las tres de la tarde, hora en que se supone que llegan las ánimas de los “CHIQUITOS”, la familia prende un incensario, generalmente de color azul o rosa, le pone incienso de castilla o copal y reza una oración para recibirlos.

En caso de los difuntos niños, se les adorna su altar además de comida y dulces, con juguetes de azúcar llamados “ALFEÑIQUES” en forma de animales o ánimas con aspecto de pequeños fantasmas que se colocan en los altares de muerto, junto a los cráneos de azúcar, las figuras de barro, las velas y viandas y adornos de papel estaño.

Poco antes de las tres de la tarde del 1º de noviembre, el padre y la madre o ambos, ayudados por uno de los hijos mayores ponen la ofrenda en el altar para recibir a los “MAYORES”.

Se adorna con cigarros, pulque y aguardiente a quienes lo acostumbraban en vida, así como chocolate, un vaso de agua bendita, pues se supone que las ánimas llegan sedientas después del viaje hacia la tierra.

Se procura el mole, los tamales y los dulces de diferentes clases y las flores y frutas lo más frescas posibles, pues se cree que las ánimas se llevarán únicamente la esencia de las cosas allí colocadas.

A las tres de la tarde del 1º de noviembre se hace también un camino de pétalos de flor de muerto desde la orilla de la mesa en que está puesta la ofrenda, hasta la calle, con objeto de guiar a las ánimas en su llegada a la casa.

El día 2 de noviembre, desde las seis de la mañana hasta las dos o tres de la tarde, las familias visitan el panteón con objeto de adornar y asear los sepulcros de los familiares.

Luego regresan a sus casas y se quita la ofrenda, se despide a las ánimas prendiendo copal o incienso y en algunas casas acostumbran también rezar una oración en ese momento. Al hecho de quitar la ofrenda se le da el nombre de “LEVANTADA”.

Los alimentos que estuvieron colocados en ofrenda se los come la familia  también se obsequia a  compadres, amigos y vecinos. Es precisamente la entrega de la ofrenda con lo que se da por terminada la festividad y a esperar el siguiente año cuando regresaran.

¡NO DEJEMOS MORIR NUESTRAS TRADICIONES!

No Comments

Post A Comment