Vivir Feliz en Tiempo de Pandemia.

Vivir Feliz en Tiempo de Pandemia.

Vivir en encierro en esta cuarentena ha permitido a muchas personas estar muy contentas. Este periodo de pandemia tiene sus ventajas y desventajas para todos. Tomando lo bueno de esto, me motivo a mencionar algunas ventajas. La parte negativa no la ignoro del todo, pero ya mucho se ha dicho de eso. Siendo de actitud positiva enfoquémonos a los grandes beneficios.

Cambios tan radicales en nuestro quehacer cotidiano, hasta cierto punto, nos han permitido interrumpir lo rutinario, lo cual ya era hora de detener. El ritual matutino cambió, por ejemplo: la hora forzada de levantarnos y atender las tareas antes de salir de casa. Ya no enfrentamos el temible tráfico de cada mañana, ni tenemos que anticipar rutas o formas alternas para transportarnos al trabajo; eso es tiempo ahorrado. La angustia de estar a la hora en que se debe también se ha desvanecido. No se diga el compromiso para algunos de portar atuendos requeridos y así cumplir con lineamientos establecidos; eso también se ha relajado.

El cumplimiento de deberes laborales ha hecho florecer por doquier la ya desde hace mucho existente opción de trabajo desde casa (home-office) – trabajo en línea como también lo refieren. Entre los nobles beneficios para algunos es que esta modalidad nos permite dormir un poco más de tiempo del habitual que teníamos. El tiempo apresurado para consumir un desayuno ligero se ha relajado, incluso el tiempo programado para el aseo personal matutino. Trabajar desde casa es cómodo teniendo el equipo y material de trabajo necesario. Aunque hay quienes se incomodan por el costo en consumo de energía eléctrica; pero eso es menor si comparamos el gasto diario de consumo de gasolina o pago de transporte.

Para algunas empresas el beneficio es para considerarse; ya que esta tendencia surgió para quedarse en muchos casos. Las empresas podrán invertir menos en construcción de espacios o en rentarlos. Ellos si ahorraran en uso de energía y planes de telecomunicaciones; sus empleados aportarán esa parte. Algunas áreas de estacionamiento ya no estarán tan saturadas. Otro ahorro para las empresas es el uso de menos productos de limpieza y pago de personal de aseo, mantenimiento de equipo y consumo de algunos insumos propios de la labor de sus trabajadores, quienes ahora desde casa hacen su trabajo.

La felicidad para quienes tienen que trabajar desde casa no es para todos quienes lo hacen. Algunas personas confrontan inconvenientes al tener que trabajar así; solo por mencionar está el tener pequeños en casa que demandan atención e interrumpen las actividades laborales, o tener que atender situaciones propias del hogar por el simple hecho de estar en casa, así como el no respetar su horario asignado para trabajar, entre otros. Sin embargo y a pesar de eso, hay quienes si disfrutan estar en casa, trabajar desde ahí y salir lo menos posible. No es porque sean antisociales, sino porque jamás han estado en casa tanto tiempo como ahora y disfrutan de ella su encanto y calidez.

En todo momento, bajo cualquier circunstancia se puede vivir feliz.

No Comments

Post A Comment